(EFE).- La CIDH pidió hoy a EE.UU. acelerar el cierre de la cárcel de Guantánamo (Cuba), convertida en un "símbolo de abuso en todo el mundo" por sus violaciones de derechos humanos, e instó a eliminar las trabas para juzgar y encarcelar a los presos en territorio estadounidense, con pleno respeto al debido proceso. 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó un nuevo informe sobre la situación de derechos humanos en Guantánamo, en el que también solicita la creación de un órgano independiente que investigue las condiciones en el centro de detención.

La CIDH "reitera una vez más que la detención continua e indefinida de personas, como ocurre en Guantánamo, sin derecho al debido proceso, es arbitraria y constituye una clara violación del derecho internacional", dijo la presidenta de la Comisión, Rose-Marie Belle Antoine, en un comunicado.

De los 779 prisioneros que han pasado por la prisión de Guantánamo desde su apertura en 2002, "solamente el 8 % fueron identificados como 'combatientes' de Al-Qaeda o los Talibanes, el 93 % no fueron capturados por fuerzas estadounidenses y la mayoría fueron entregados" a EE.UU. por una recompensa, según el informe.

Hoy, quedan 116 prisioneros en la cárcel para sospechosos de terrorismo y la Casa Blanca está ultimando un plan para cerrar la prisión, un objetivo que el presidente estadounidense, Barack Obama, ha perseguido desde que llegó al poder en 2009.

El informe de la Comisión advierte de que el objetivo no es solo "vaciar una prisión", sino "cerrarla de manera responsable", y emite una serie de recomendaciones para ese fin.

Según el organismo, solamente el 1 % de los prisioneros que han estado recluidos en Guantánamo "han sido condenados por una comisión militar", y los "pocos procesos en curso" en esas estructuras de justicia castrense "se encuentran estancados en etapa preliminar desde hace varios años".

La CIDH pide "liberar inmediatamente a todos los detenidos que no serán acusados ni juzgados" y se declara "profundamente preocupada" respecto a la "independencia e imparcialidad de las comisiones militares" y la ausencia de garantías de debido proceso.

"Estados Unidos no ha proporcionado una justificación clara respecto de este régimen (de justicia militar) aplicado exclusivamente a hombres extranjeros musulmanes, lo que genera la apariencia de que está dirigido a ciertas personas en razón de su nacionalidad, etnia y religión", señaló Antoine.

Por tanto, la CIDH insta a "juzgar ante cortes federales a los detenidos que están siendo procesados por comisiones militares, respetando los derechos de los acusados al debido proceso".

Eso obligaría a "trasladar a Estados Unidos a los detenidos que están siendo procesados para que sean juzgados ante cortes federales, y trasladar a prisiones federales a los detenidos que han sido condenados para que cumplan el resto de sus condenas".

Además, la Comisión reclama que se "aceleren los traslados de detenidos a sus países de origen o a otros países", evitando siempre su envío a territorios donde "su vida, integridad personal o libertad personal puedan estar en peligro".

Pide, asimismo, a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que depende la propia CIDH, "que consideren recibir a detenidos de Guantánamo en un esfuerzo por cumplir el objetivo de cerrar el centro de detención", algo que hasta ahora solo ha hecho Uruguay.

Para avanzar en la transparencia sobre las condiciones en la prisión, la Comisión solicita crear "un órgano independiente de monitoreo" que cuente con la "participación de la sociedad civil" y extienda su labor a todo el centro, incluido el Campo 7, reservado a los presos considerados de "alto valor" para Estados Unidos.

En cuanto a las víctimas de torturas y malos tratos, "Estados Unidos debe garantizar una reparación efectiva e integral, y debe proceder a desclasificar toda prueba de tortura y malos tratos e investigar todos los abusos que hayan tenido lugar", resumió uno de los siete miembros de la CIDH, Felipe González.

La Comisión se convirtió en 2006 en el primer organismo internacional en solicitar el cierre de la prisión situada en la base naval de Guantánamo, y lleva años pidiendo sin éxito a Estados Unidos que le permita visitar el centro de detención, algo que sí se ha autorizado a otras organizaciones como la Cruz Roja.

La CIDH lamentó hoy no haber podido visitar Guantánamo para elaborar este informe, pero dijo que ha obtenido una idea lo suficientemente clara sobre la prisión mediante las audiencias públicas que ha celebrado sobre el tema y una reunión con expertos y funcionarios de EE.UU. que mantuvo en 2013.


(Foto de portada: AFP)


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