Militantes del Estado Islámico están vendiendo niños secuestrados en el mercado como esclavos sexuales y matando a otros jóvenes, mediante la crucifixión o enterrándolos vivos, informó un organismo de control de la ONU.

El grupo militante usa cada vez más a iraquíes menores de 18 años como suicidas, fabricantes de bombas, informantes o escudos humanos para proteger las instalaciones contra los ataques aéreos liderados por Estados Unidos, advirtió el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas.

"Realmente estamos profundamente preocupados por la tortura y el asesinato de esos niños, especialmente de aquellos pertenecientes a minorías, pero no solo de minorías", dijo Renate Winter, una experta del comité, en una sesión con los medios. 

Niños de la secta yazidí o de comunidades cristianas, pero también chiitas y sunitas, han sido víctimas del grupo, sostuvo. "Hemos tenido reportes de niños, especialmente niños discapacitados mentales, que han sido usados como suicidas con bombas, probablemente sin que ellos incluso entendieran", añadió.

El organismo de la ONU, que revisó los antecedentes de Irak por primera vez desde 1998, denunció "la matanza sistemática de niños pertenecientes a minorías religiosas y étnicas por el llamado ISIS, incluyendo varios casos de ejecuciones masivas de niños, así como reportes de decapitaciones, crucifixiones de niños y el entierro de niños vivos".